
Después de la cena, la gente suele continuar en un bar de copas (donde hay música y no se sirve comida) o en un bar de flamenco, y quizás más tarde ir a una discoteca.
Hagan lo que hagan, los sevillanos suelen moverse bastante por la ciudad a lo largo de la noche, y es frecuente que visiten varios bares. En muchos de estos bares de copas se puede estar al aire libre.
La Calle Betis, el Arenal y La Alameda de Hércules son tres de las zonas más conocidas de tapas y de copas. Las dos últimas se encuentran en el centro histórico, y la calle Betis al otro lado del río. A todas ellas se puede ir andando.
Sevilla también cuenta con un buen número de pubs irlandeses, ingleses y escoceses, una zona de ambiente gay y varios locales con música en directo.











